Fondo

miércoles, 15 de febrero de 2017

Instituto Pere Matas

El Instituto Pere Mata de Reus es el hospital psiquiátrico (manicomio) de la ciudad, aunque da servicio a una región mucho mayor. Fue
proyectado por Lluís Domènech i Montaner y construido entre 1897 y 1912, en el estilo modernista propio de este arquitecto. El nombre es un homenaje al médico reusense
Pere Mata y Fontanet. El conjunto
arquitectónico modernista está catalogado como BCIL y, específicamente, el pabellón de los Distinguidos es un bien cultural de interés
nacional desde el 2013 El 1 de marzo de 1900 se abrió oficialmente el centro. El conjunto dispone de un amplio dominio de unas 20 hectáreas. El Gobierno de Cataluña le otorgó la
Cruz de San Jorge en 2014 "por el valioso servicio prestado en los ámbitos de la salud mental, la discapacidad intelectual y la
atención a las personas mayores, así como en el conjunto de la obra social de las fundaciones que están vinculadas”. Hay un conjunto de
elementos que se han mantenido en la construcción de todo el complejo del Instituto Pere Mata, que han conseguido que tenga una imagen unitaria: los edificios han sido
construidos con fachadas de obra vista sobre un zócalo de piedra. Las cubiertas son mayoritariamente a doble vertiente con tejas árabes. Los enmarcados de puertas y ventanas
son de piedra caliza y usan aplicaciones de cerámica esmaltada blanca y azul para decorar las fachadas. Algunos detalles indican que desde el comienzo se tuvo presente la
calidad de vida de los internos: por ejemplo, el muro que rodea el recinto se construyó derrumbado en una fosa para que no impidiera la visión del paisaje de los jardines,
pero garantizando el aislamiento de los enfermos. 
El pabellón con planta en forma de H, situado en el centro del proyecto del Instituto, que debía quedar alineado con la
iglesia que no se construyó y habría marcado el eje de simetría del plan general. Este edificio de tres plantas, tenía en la primera y segunda
planta la vivienda el director del centro. En la fachada principal hay un gran ángel protector de piedra, obra, según los contemporáneos, de
Eusebi Arnau. Incluye la torre del depósito del agua, que es una de las imágenes más características del Instituto. Las fachadas combinan la mampostería, la obra vista, los
detalles de piedra, y la cerámica vidriada, diseñada por Lluís Bru. Los interiores, muy reformados, conservan parte de los mosaicos originales y algunos cierres de vidrieras en el
que fue la vivienda del doctor Briansó. 
El edificio consta de planta baja y tres plantas. La planta baja tiene los espacios comunes, sala, comedor, y sala de billar, que están
profusamente decorados y tienen espacios a doble altura. En la primera y segunda plantas, además de la planta baja, se sitúan las diferentes habitaciones en las que se llega a través de galerías que, con ventanas abiertas
al jardín, actúan de pasillos. Los dormitorios y salas anexas conservan el mobiliario original. Algunos elementos ilustran el interés de Domènech en crear una arquitectura adaptada a la función: así, la escala no tiene ojo central para evitar accidentes, y, allí donde es posible, las rejas son sustituidas por cristaleras con alma de hierro. El edificio se levanta sobre un zócalo de mampostería. El paramento de la fachada es
construido con obra vista, mientras que se usa la piedra a los marcos de las aberturas y otros detalles decorativos, que se complementan con paneles cerámicos y trabajos escultóricos. La fachada que se alza sobre el paseo central del recinto, orientada al oeste, está especialmente enriquecida con detalles arquitectónicos de raíz medieval, ángeles,
pavos reales, elementos de heráldica y repertorio floral. Actualmente está fuera de uso y, integrado en la Ruta del Modernismo de la ciudad, es el único pabellón que se puede visitar Estos dos pabellones responden a un mismo esquema de planta en forma de E. El resto de superficie de las fachadas es construida con obra vista, y con detalles de piedra en los marcos de las aberturas, guardapolvos, y pequeños detalles
constructivos. Se reservan determinados espacios para situar paneles cerámicos decorativos, con un tratamiento diferenciado a los del resto de pabellones, diseñados por Josep Triadó , que representan alegorías al estudio y
el trabajo, ángeles, y las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. Las fachadas terminan coronadas con paneles con los escudos de Cataluña y Reus, la Cruz de San Jorge, el emblema del Instituto Pedro Mata y la fecha de finalización del edificio, 1902.



Imágenes bajadas de la red. Si los autores no les agrada, por favor me lo comuniquen y las retiraré.

viernes, 3 de febrero de 2017

Parque del Retiro

El Parque del Retiro o Parque del Buen Retiro, popularmente conocido como El Retiro, es un jardín histórico y parque público situado en
Madrid (España). Considerado como una de
las principales atracciones turísticas de la ciudad, alberga numerosos conjuntos arquitectónicos, escultóricos y paisajísticos de
los siglos XVII a XXI, entre los que destacan el Monumento a Alfonso XII, el Palacio de Cristal, el Estanque Grande, el Parterre, la Puerta de
Felipe IV, el Real Observatorio Astronómico y la Fuente de la Alcachofa; e incluso anteriores, como la ermita románica de San Pelayo y San
Isidoro. Fue construido en la primera mitad del siglo XVII dentro del proyecto paisajístico desarrollado para el Palacio del Buen Retiro,
una antigua posesión real creada por el conde-duque de Olivares (1587-1645)1 para disfrute de Felipe IV (1605-1665),2 de quien era su
valido. Su uso como parque urbano se remonta a 1767, año en el que Carlos III (1716-1788) permitió la entrada del público a efectos
recreativos3 y, ya definitivamente, a partir de 1868, cuando quedó bajo la titularidad del Ayuntamiento de Madrid. 
Debido a los
destrozos provocados por la Guerra de la Independencia (1808-1814), su aspecto actual es resultado de las intervenciones realizadas en
los siglos XIX y XX, si bien perviven trazados y elementos originales de los siglos XVII y
XVIII. 
Con una superficie de 118 hectáreas (1
180 000 m²), pertenece administrativamente al
distrito de Retiro, llamado así por el parque. Se
encuentra delimitado por las calles de Alcalá y de O'Donnell (al norte), del Poeta Esteban
Villegas (al sur) y de Alfonso XII (al oeste),
mientras que la Avenida de Menéndez Pelayo lo rodea por el este. 
Está protegido como Bien
de Interés Cultural (BIC), figura legal que toda declaración de jardín histórico ostenta en la
normativa española. Dentro de sus límites
habitan más de 19.000 árboles, representativos
de 167 especies,4 entre ellos seis ejemplares
incluidos dentro de la lista de árboles singulares de la Comunidad de Madrid.

Imágenes bajadas de la red.


domingo, 22 de enero de 2017

La Aljafería

La Aljafería es un palacio fortificado construido en Zaragoza en la segunda mitad del siglo XI por iniciativa de Al-Muqtadircomo residencia de los reyes hudíes de Saraqusta.
Este palacio de recreo (llamado entonces «Qasr al-Surur» o Palacio de la Alegría) refleja el esplendor alcanzado por el reino taifa en el periodo de su máximo apogeo político y
cultural.
Su importancia radica en que es el único testimonio conservado de un gran edificio de la arquitectura islámica hispana de la época de
las Taifas. De modo que, si se conserva un magnífico ejemplo del Califato de Córdoba, su Mezquita (siglo X), y otro del canto de cisne de la cultura islámica en Al-Ándalus, del siglo
XIV, La Alhambra de Granada, se debe incluir en la triada de la arquitectura hispano-musulmana La Aljaferíade Zaragoza (siglo XI) como muestra de las realizaciones del arte
taifa, época intermedia de reinos independientes anterior a la llegada de los almorávides. Los restos mudéjares del palacio de la Aljafería fueron declarados Patrimonio de
la Humanidad por la Unesco en 2001 como parte del conjunto «Arquitectura mudéjar de Aragón». Las soluciones adoptadas en la ornamentación de la Aljafería, como la
utilización de arcos mixtilíneos y de los salmeres en «S», la extensión del ataurique calado en grandes superficies o la esquematización y abstracción progresiva de
las yeserías de carácter vegetal, influyeron decisivamente en el arte almorávide y almohade tanto del Magreb como de la
península ibérica. Asimismo, la transición de la decoración hacia motivos más geométricos está en la base del arte nazarí.

Tras la reconquista de Zaragoza en 1118 por Alfonso I el Batallador pasó a ser residencia de los reyes cristianos de Aragón, con lo que la Aljafería se convirtió en el principal foco
difusor del mudéjar aragonés. Fue utilizada como residencia regia por Pedro IV el Ceremonioso y posteriormente, en la planta principal, se llevó a cabo la reforma que
convirtió estas estancias en palacio de los Reyes Católicos en 1492. En 1593 experimentó otra reforma que la convertiría en fortaleza

militar, primero según diseños renacentistas (que hoy se pueden observar en su entorno, foso y jardines) y más tarde como acuartelamiento de regimientos militares.
Sufrió reformas continuas y grandes desperfectos, sobre todo con los Sitios de Zaragoza de la Guerra de la Independencia
hasta que finalmente fue restaurada en la segunda mitad del siglo XX y actualmente acoge las Cortes de Aragón.


Imágenes bajadas de la red.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...