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sábado, 30 de marzo de 2013

Castillo templario de Ponferrada



El castillo templario de Ponferrada, se encuentra en la ciudad de Ponferrada, comarca de El Bierzo, Provincia de León, Comunidad Autónoma de Castilla y León, (España) se sitúa sobre una colina en la confluencia de los ríos Boeza y Sil.
El hoy llamado castillo templario se emplaza en lo que, probablemente, en origen fue un castro celta, en una posición similar a la de otros de El Bierzo. Posteriormente se cree que fue un emplazamiento romano y visigodo.
Hacia 1178 Fernando II de León permite que los templarios establezcan una encomienda en la actual Ponferrada. En 1180 el Rey expide fuero para la repoblación de la villa que había surgido un siglo antes, documentándose la primera fortificación 1187
En 1196, ante el ataque de Alfonso VIII de Castilla y debido al apoyo que recibe este reino por parte de los caballeros del Temple, Alfonso IX de León, corona a la que apoya la orden de San Juan quita Ponferrada a los templarios. Tras varias disputas, en 1211 Alfonso IX, hace las paces con la Orden del Temple les dona la villa de Ponferrada a cambio de ceder estos algunos castillos. Durante el reinado de Fernando IV se produjo en Francia el juicio contra los templarios, que ocasionó la disolución de la Orden. Para evitar la consiguiente confiscación de Ponferrada, el maestre castellano del Temple, Rodrigo Yánez, entregó la villa al infante don Felipe, hermano del rey.
En 1340, Alfonso XI donó Ponferrada a Pedro Fernández de Castro, su mayordomo mayor, quien seguramente comenzó la construcción del llamado castillo viejo de Ponferrada. 
Ponferrada y su castillo continuaron en poder de la rama gallega de los Castro hasta 1374. A partir de ese año permaneció en poder de diversos y sucesivos miembros de la familia real.
En 1440, Ponferrada pasó a Pedro Álvarez Osorio, primer conde de Lemos, que venía reclamándolo desde hacía tiempo. Fue este importante personaje gallego del siglo XV quien realizó las grandes obras que configuran la actual fortaleza de Ponferrada, que comprende: un castillo, el llamado Castillo Viejo, un recinto amurallado con sus barreras y un palacio renacentista.
Tras diversas disputas y pleitos entre los herederos de Pedro Álvarez Osorio, Juana Osorio -la hija habida de su segundo matrimonio con María de Bazán- y Rodrigo Enríquez Osorio, segundo Conde de Lemos -su nieto bastardo-, los Reyes Católicos adjudicaron Ponferrada a Juana Osorio. Rodrigo Osorio no acató la resolución y tras poner cerco a la fortaleza se apodero de ella en 1485, iniciando así una rebelión contra los reyes. La Corona reaccionó formando un importante ejército -600 lanzas y de cinco a seis mil peones- bajo la dirección del Almirante de Castilla con el fin de tomar todas las plazas y lugares del Bierzo que apoyaban al conde. Al no rendirse éste, se emprendió un duro asedio con artillería a la fortaleza de Ponferrada, que fue tomada al asalto en el verano de 1486. Tras pasar Ponferrada a los Reyes Católicos -previamente al cerco de la fortaleza había comprado los derechos sobre la villa de Ponferrada a doña María de Bazán y sus hijos por 23 millones de maravedís, se iniciaron obras de reparación y refuerzo de la fortaleza.
Durante los siglos XVII y XVIII el castillo fue gobernado por un Corregidor en nombre de la Corona.
A partir de 1850 comenzó un periodo de fuerte declive para el castillo: el Ayuntamiento vende los muros, utiliza sus piedras para construir unas cuadras públicas y un mercado adosados a las murallas, arrienda el interior como zona de pastos, e incluso permite su explanación para ubicar un campo de fútbol. Por fin en 1924 se le concede el rango de Monumento Nacional, con lo que se frena el deterioro.
En el recinto del Castillo, con forma de polígono irregular, se distinguen dos partes diferenciadas: la parte norte, del siglo XII, y el resto, construido a lo largo del siglo XV, con algunas obras realizadas en los siglos XIX y XX. En tiempos pretéritos el castillo estuvo rodeado por un foso, excepto en el lienzo noroccidental, donde el río cumplía esa misma función.
En el interior existe un grupo de fortificaciones del siglo XII de origen templario: los restos de una barbacana en el acceso a un patio, al que abren la torre elíptica, parte del paseo de ronda, una torre que tuvo tres pisos, la torre del Malvecino y otra torre en la que destaca una puerta de arco apuntado, de gran valor artístico.
La fachada noroeste constituye un parapeto corrido que termina en la torre del Moclín, de planta hexagonal irregular. Bajo él se abría una nueva ronda que defendía el subterráneo que unía el castillo con un aljibe, situado en una torre albarrana.
La portada principal, de mampostería, está compuesta por dos torreones que flanquean un amplio arco de medio punto. Tras este arco se alzaban las puertas de acceso al patio en el que, a la izquierda, se sitúa la torre del homenaje, desde la que se accede a la plaza de armas, hoy cubierta de escombros.
Antes de entrar en el patio hay un recinto defensivo que conduce a la torre Cabrera, situada al sur y comunicada con la primera línea defensiva del lado este, en cuyo punto medio se alza una torre semicircular, destinada a calabozos y a la comunicación con la segunda línea de defensa. El paramento continúa hacia el norte, encontrándose otra torre cuadrada, antes de acceder a la torre de Malvecino, del siglo XV.
En el patio de armas, adosadas a otra línea defensiva, se encuentran varias dependencias, como la Galería de los Azulejos, derruidas y cubiertas de escombros debido a que 1811 una orden de la Regencia del Reino manda que vuelen las dependencias interiores (el daño no debió ser muy grande porque en 1815 se ofreció en sus salones un baile de sociedad) y a que desde que en 1848 el Ayuntamiento de Ponferrada, con la oposición frontal de la Comisión de Monumentos de Ponferrada, la empezase a utilizar como cantera local y mil otras felonías que culminaron en 1923 cuando se volaron sus muros para la construcción de un campo deportivo.

16 comentarios:

  1. Los tejemanejes de los templarios y los enredos de la época. ¡¡UN CAMPO DE FÚTBOL!! no me lo puedo creer, que pais este Dios mío.
    Besos

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    1. Si Julia tienes toda la razón del mundo, lo mas sorprendente es que esto ocurra en Castilla donde se supone que son más conservadores con su patrimonio.
      Un abrazo.

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  2. La gran fuerza de tuvieron los Templarios, para despùes tenerles miedo de ese poder. Una gran historia.

    un abrazo

    fus

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    1. En aquella época los Templarios eran muy fuertes después...... pasaron a la historia.
      Un abrazo.

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  3. Priego es una historia muy interesante. Las vistas del castillo son espectaculares, que no será por dentro.
    Un abrazo.

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    1. Hola Universo, cuando estuve en Ponferrada fue una lástima no poder visitarlo ya que estaban de obras.
      Un abrazo.

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  4. Imponente y hermoso lo que está a la vista, imagino que el interior estará tan bien cuidado como el exterior... o más.
    También una historia muy interesante.
    Un beso

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    1. Nena, la imagen exterior es imponente muy...........Templario.
      Un abrazo.

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  5. Me parece fatal que haya sido solo en 1924 cuando lo hayan declarado monumento nacional, estas cosas me ponen mala porque edificaciones asi quedan muy poquitas.

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    1. Hola Anyo, si no lo llegan a declarar Monumento nacional seguro que ya no existiría, tarde lo hicieron pero al menos ahí lo tenemos.
      Un abrazo.

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  6. Como siempre muy interesante y exhaustivo.
    Tiene pinta de estar muy bien cuidado pero lo del campo deportivo... No tendrían otro lugar para instalarlo?. Vaya tela.
    Besitos.

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    1. Belén, opino igual pues me imagino que a buen seguro podían haber ubicado el campo en otro lugar.
      Un abrazo.

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  7. hola conchi,que hermoso castillo este de ponferrada y que bien conservado esta,cuantas historias deben guardar esas paredes,verdad?

    siempre contigo amiga voy descubriendo lugares maravillosos de españa que sobre todo no conoci cuando vivi alli por unos años,otra vez sera,espero conocerlos algun dia.

    te dejo un fuerte abrazo amiga y muy feliz semana!!!!

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  8. Hola Sony, siendo un castillo templario sí que debe de guardar entre sus muros historias que nunca descubriremos.
    Un abrazo amiga.

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  9. Hola, encantada de que hayas llegado al paraíso ^_^ y de que me dejaras tu sentir.te escribo en esta entrada en particular porque me llamó la atención la imágen del castillo,yo lo conozco bien, ya que es el de Ponferrada y yo nací ahí, me ha encantado que hayas puesto su historia.

    Volveré para leerte más, un placer tu visita, serás bien recibida cuando desees volver.

    Un abrazo.

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  10. Siempre serás bien recibida Paraíso, la entrada del castillo de Ponferrada me encantó hacerla por la leyenda que tiene y además estuve de vacaciones en León y fuimos a visitarlo ¡¡quedé impresionada de su belleza!!, puedes estar orgullosa de semejante obra arquitectónica.
    Un abrazo.

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