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viernes, 30 de abril de 2021

El Muyo

El Muyo es una localidad, pedanía del municipio de Riaza, de la provincia de Segovia, en la comunidad autónoma de Castilla y León, España; al que se accede desde la localidad de Madriguera, y está escondido en la sierra de Ayllón.

Muyo significa mutilado, por lo que existe la teoría de que su fundador lo fuese. Es uno de los llamados "pueblos negros" de los que se considera uno de sus mejores ejemplos, debido a que es un caserío en el que en sus
construcciones abunda la pizarra, tanto en muros como en cubiertas y el pavimento de las calles, al estar edificado sobre una veta de dicho material. Curiosamente, su iglesia, bajo la advocación de los Santos Mártires San Cornelio y
San Cipriano, tiene el techado de teja roja, diferenciándose del resto de edificios. Desde 2018 vuelve a ser de pizarra negra ya que se ha reformado. La teja roja, según cuentan en el pueblo, se instaló entre los años 50 y
60, habiendo sido la iglesia anteriormente techada con pizarra de formas irregulares (del tipo que se encuentra en la zona). En su interior se conserva una cruz procesional de plata que está datada a mediados del siglo XVI, y que
figuró en 2003 en la exposición de la Fundación Las Edades del Hombre en la catedral de Segovia. La primera noticia escrita que se tiene de él Muyo es de 1353 de nuestra era
(en el documento original figura en 1391 porque es de la era Hispanica), en que aparece en la estadística de iglesias de la diócesis de Sigüenza, como perteneciente al
Arciprestazgo de Ayllón "la eglesia del Muyo es un beneficio curado e riende 70 mrs" (maravedies). 
Todo ello está recogido en el libro "Historia de la Diócesis de
Sigüenza y de sus Obispos" del Obispo Toribio Minguella . Formaba parte del "Sexmo de la Sierra" de la "Comunidad de Villa y Tierra de Ayllón". Junto a los cercanos pueblos
de Madriguera, Becerril, El Negredo, Serracín y Villacorta. En un intento de reforma de los límites provinciales a inicios del siglo XIX, se la integra en la provincia de Burgos,
desligándola de la de Segovia. Dicha división quedó derogada y al realizarse la actual división de provincias, en 1833 dicha Comunidad de Ayllón quedó fraccionada,
repartiéndose sus pueblos entre Segovia, Soria y Guadalajara. Estuvo bajo el señorío del Marqués de Villena. Eclesiásticamente perteneció a la diócesis de Sigüenza,
hasta que pasó a la de diócesis de Segovia en 1953. En 1979 salió elegido como alcalde Cesareo Martín Minguez (UCD) y posteriormente en dicho año se agregó al Ayuntamiento de
Riaza. Depende administrativamente del municipio de Riaza, desde que fue agregado en 1979,34 hasta entonces era municipio independiente. Según el Censo de Pecheros de Carlos I de 1528 había 31 vecinos pecheros (o con
obligación de pagar impuestos)  Según el Censo de la Sal de 1631 hay 12 vecinos obligados a pagar y 977 ganados, por 26 fanegas de sal, 1560 (millones a maravedíes 3502)
Según el Diccionario de Pascual Madoz en 1848 había 61,5 vecinos, 180 almas en 80 casas (escuela y molino harinero).
Fotos bajadas de Internet, si los autores ne desean que esté en este espacio. les ruego me lo hagan saber y serán retiradas de inmediato. Gracias.


miércoles, 14 de abril de 2021

La magia de Estambul

 Queridos amigos:

Dado que este año veo casi imposible hacer un viaje de vacaciones, he hecho con ilusión este montaje  de cuando estuve en Estambul. Espero que os guste. Un gran abrazo para todos.





 

martes, 30 de marzo de 2021

Granadilla

 


Granadilla, antiguo señorío de Granada, es una antigua villa amurallada de origen feudal en el norte de la provincia de Cáceres, España. Desde 1960, cuando fue ocupada por el Estado, pertenece al municipio de Zarza de Granadilla.

Anteriormente fue un importante pueblo, capital de la comarca conocida como Tierras de Granadilla y cabeza de partido judicial. Fue desalojada a mediados del siglo XX, al transformarse en zona inundable debido a la construcción
del embalse de Gabriel y Galán. A día de hoy permanece bajo esa catalogación de forma oficial, a pesar de que en ningún momento el pueblo ha llegado a estar inundado, ni siquiera con el embalse lleno. En 1980 la villa fue declarada
Conjunto histórico-artístico y, cuatro años después, en 1984, elegida para su inclusión en el Programa de Recuperación de Pueblos Abandonados. El sitio fue fundado por los musulmanes en el siglo IX como baluarte
estratégico de la zona, ya que se sitúa en una colina de pizarra que domina un extenso terreno y es un paso obligado por la Vía de la Plata. En su parte más vulnerable (el noroeste), los almohades levantaron la alcazaba, que más
tarde sería castillo cristiano. En 1160 el rey Fernando II de León conquistó la aldea, que entonces se llamaba Granada y hasta ese momento había pertenecido a los
árabes. La rehízo y repobló dotándola de murallas y le otorgó el título de Villa en 1170. Su intención era que sirviera de muro de contención contra posibles avances de
los musulmanes que se asentaban y dominaban toda la parte meridional de las Transierras leonesa y castellana. La villa era una verdadera fortificación situada estratégicamente,
al ser paso obligado entre la antigua Vía de la Plata y la comarca de las Hurdes. Estaba rodeada por las vegas del río Alagón. Su nombre original fue Granada aunque, tras la conquista de Granada en 1492 por parte de los Reyes
Católicos, pasó a denominarse Granadilla para evitar confusiones, aunque el nombre de Granadilla no fue oficialmente utilizado en los documentos del Concejo hasta el siglo XIX. Y el 31 de agosto de 1191 fue cedida a la
Orden de Santiago por el rey Alfonso IX de León. Posteriormente volvió a la Corona, aunque el rey Alfonso X de Castilla la entregó en 1282, junto con otros señoríos como el de Ledesma, a su hijo, el infante Pedro de Castilla.
Y este infante, además de ser señor de Granadilla y de Ledesma, poseía los señoríos de Alba de Tormes, Salvatierra, Miranda del Castañar y Galisteo, aunque también poseía toda la ribera del Río Coa y las villas de
Sabugal, Alfaiates y Castelo Rodrigo, que actualmente se encuentran en territorio portugués.3 Y a la muerte del infante Pedro, que falleció en octubre de 1283, la mayoría de sus señoríos fueron heredados por su único hijo
legítimo, Sancho de Castilla el de la Paz, que falleció en 1312 sin dejar descendencia legítima, por lo que a su muerte todos ellos, incluyendo los de Granadilla y Ledesma, volvieron a la Corona, durante el último periodo del reinado
de Fernando IV, que era primo carnal de Sancho de Castilla el de la Paz. Desde 1310, la villa tuvo voto en Cortes, y posteriormente pasó a manos de Sancho de Castilla, hijo ilegítimo de Alfonso XI de Castilla y esposo de la infanta
Beatriz de Portugal. Su heredera fue su hija Leonor de Alburquerque, condesa de Alburquerque, por su matrimonio con Fernando I. De ella, el señorío de Granada pasó a su hijo, el infante Enrique, maestre de Santiago, a quien se lo
confiscó por sus rebeldías Juan II de Castilla. Por merced de este monarca, en 1446 se fijó la sucesión señorial de la villa en los Álvarez de Toledo, duques de Alba, a quienes perteneció por donación real hasta el año 1830. Durante la
época señorial, los duques de Alba tuvieron múltiples Regidores del Concejo. Durante el siglo XVII y el siglo XVIII, entre los más destacados, se encontraban los pertenecientes a al linaje Gil de Roda (provenientes de la
Villa del Campo). La familia Giménez, jugó un rol predominante durante la Desamortización, obteniendo un elevado número de las fincas ducales y de posesiones en el concejo, por su parentesco con el ducado de Béjar y los
condes de Plasencia. La protección que les acordó el bachiller Gerónimo Sánchez Zúñiga, cura rector y comisario del Santo Oficio, en 1628 en Hervás, favoreció su enriquecimiento sobre el Concejo de Granada. El duque de
Alba y la duquesa de Galisteo, se deshacen de todas sus posesiones durante la desamortización, guardando en último término el castillo, que poseyeron hasta 1893. Durante el siglo XIX los herederos de los Giménez se unen a la familia
García de la Cruz (linaje de origen Salmantino del que destaca el ilustre peñarandino Francisco García de la Cruz y Obregón), cuyos últimos miembros fueron los familiares del magnánimo poeta José María Gabriel y Galán: Cruz García y Gascón, juez del Partido judicial de Granadilla y
Fernando García de la Cruz y Giménez, alcalde mayor e hijo predilecto de la villa en 1927; los cuales, en homenaje a su hermano político, don José-María, intercedieron para que el actual pantano de Gabriel y Galán que yacería
mayoritariamente sobre las tierras que ellos habían cedido para su construcción, llevase su nombre. Hoy puede observarse la placa conmemorativa de dicho homenaje, sobre la fachada de la actual Casa de las Conchas
(propiedad en último término que fue de sus hermanos políticos: Cruz García y María García de la Cruz). La villa de Granada, actual Granadilla, era en la Edad Media el principal núcleo de población de la zona, y ejerció durante
siglos la capitalidad de un señorío que comprendía diecisiete municipios. Fotos bajadas de Internet, si los autores no les agrada que estén en este espacio ruego me lo hagan saber y seran retiradas de inmediato. Gracias.






lunes, 15 de marzo de 2021

Palacio del Marqués de Dos Aguas

El palacio del Marqués de Dos Aguas se encuentra en el centro histórico de Valencia, (España), entre las calles Poeta Querol (antigua plaza Villarrasa y María de Molina), calle de la Cultura (calle de la abadía de San Martín) y calle
de San Andrés. 
El espacio en el que se ubica se cree que probablemente fuese en origen el terreno destinado a una necrópolis romana de los siglos I al III d.C., debido a los
hallazgos en uno de sus patios el 9 de septiembre de 1743. El edificio que hoy se puede visitar se encuentra destinado a albergar el museo Nacional de Cerámica y de
las Artes Suntuarias González Martí resultado de una radical reforma llevada a cabo sobre la antigua casa solariega de estilo gótico propiedad de los Rabassa de
Perellós, quienes adquirieron el título de marquesado de Dos Aguas en 1699 otorgado a la familia por Carlos II. Hacia 1740 Giner Rabassa de Perellós y Lanuza inicia la
reforma en el palacio ofreciendo cierto grado de renovación en comparación con las anteriores realizadas, ya que incluye elementos ornamentales frente al carácter
severo de la antigua casa solariega. ​Para esta modificación cuenta con la colaboración del pintor Hipólito Rovira, el escultor Ignacio Vergara y el adornista Luis Domingo,
destacando especialmente la portada alabastrina, la vuelta de la escalera noble y la carroza de las Ninfas. 
De planta cuadrangular irregular, organizado en torno a un patio y con
torres en las esquinas, sus fachadas se alzan en dos alturas sobre el zócalo correspondiente al subsuelo y la planta baja; mientras que en un lateral se abre la puerta principal,
realizada en alabastro procedente de las canteras de Niñerola en Picassent (provincia de Valencia) -del entonces señorío de los Dos Aguas- por Ignacio Vergara sobre el
diseño de Hipólito Rovira. Está presidida por la imagen de la Virgen del Rosario, obra de Francisco Molinelli, incrustada en un nicho que permite su apertura con una puerta
corredera convexa desde donde descienden dos caudales de agua en alusión al título de los marqueses, con dos atlantes a los lados que simbolizan sendos ríos, todo con un
resultado decorativo de desbordante voluptuosidad. Los aspectos relacionados con la iconología e iconografía de esta portada monumental han sido muy discutidos y
diversos, sobre los que se recomienda los artículos de Salvador Aldana y Santiago Sebastián. 
En esa época toda la fachada estaba decorada con frescos de Rovira, pero entre
1853 y 1867, cuando poseía el título Vicente Dasí Lluesma, el palacio sufrió una nueva remodelación, en la que desaparecieron las pinturas, que a la sazón estaban en mal
estado debido a la humedad, siendo sustituidas por estucos en tonos grises y rosas imitando mármoles. Además, se realizaron también los balcones de sabor francés con barandillas ondulantes sustituyendo a los anteriores en
hierro. Con todo la máxima remodelación se puede apreciar en la planta noble donde se reorganizaron las estancias en torno a los patios internos y convergiendo en la escalera principal del edificio 
Declarado monumento histórico-
artístico en 1941, el palacio fue comprado por el Estado en 1949 para ubicar la colección de cerámica donada por Manuel González Martí. Tras su rehabilitación, el museo se inauguró en 1954, y desde entonces se han sucedido numerosas intervenciones que comprenden la restauración del inmueble, mejoras en su infraestructura y la renovación de los espacios museológicos. 
Durante los últimos años del siglo XX el Palacio fue restaurado, siguiendo el proyecto del arquitecto
Ginés Sánchez Hevia, abriendo sus puertas al público, totalmente renovado, en 1998.
Fotos bajada de Internet, si los autores no desean que estén en este espacio ruego me lo hagan saber y serán retiradas de inmediato. Gracias.