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domingo, 1 de marzo de 2026

Monasterio de San Juan de Duero

San Juan de Duero, conocido también como Arcos de San Juan de Duero, forma un conjunto de arquitectura románica castellana situado a las afueras de la ciudad de Soria, Castilla y León (España).
Lo que hoy se ve, la iglesia y el claustro, no son sino los restos de un monasterio de la Orden militar de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén o caballeros sanjuanistas, levantado en la primera mitad del
siglo XII a orillas del río Duero y que se mantuvo habitado hasta el siglo XVIII. El Centro de Estudios del Románico (CER) de la Fundación Santa María la Real puso en marcha, entre el 3 de
noviembre y el 28 de diciembre de 2008, el concurso Maravillas del Románico Español para elegir los siete edificios preferidos por los aficionados a este estilo artístico. Tras una primera selección
realizada por un equipo de expertos, San Juan de Duero quedó en cuarto puesto con 1706 votos, tras San Isidoro de León, la catedral de Santiago de Compostela y la catedral Vieja de Salamanca.La
iglesia es muy sencilla, de una sola nave con presbiterio y ábside; aquél, con bóveda de medio cañón apuntado, y éste, semicircular con bóveda de horno. No tendría nada de llamativo si no fuese por los
dos templetes dispuestos uno a cada lado del presbiterio a modo de iconostasio, de forma que podía cerrarse el espacio que quedaba entre ambos y ocultar al sacerdote en el momento de la consagración,
siguiendo las normas del rito griego. Se trata de dos baldaquines, de cúpula esférica, el uno, y cónica, el otro, pero en ambos casos esquifadas y montadas sobre columnas de cuádruple fuste y capitel y
basa únicos. Los capiteles ostentan relieves figurativos de meritoria labra escenificando pasajes evangélicos y alegóricos. En uno de ellos se contempla la Virgen tumbada en la cama mientras una mujer
arregla la almohada. San José aparece muy deteriorado, el niño en la cuna y, sobre toda la escena, la mula y el buey bajo una estrella. Es curioso ver cómo hay tal abundancia de imágenes, que las ovejas de
la Anunciación invaden la escena de la Adoración de los Reyes y la Virgen y el Niño al que adoran están tan esquinados que aparecen torcidos.Con ser originales estos dos templetes, lo es más el claustro
construido en el siglo XIII. Forma un cuadrilátero irregular cuyos cuatro ángulos, esto es, la propia esquina achaflanada y los semilados que en ella concurren, son diferentes entre sí. El ángulo
noroccidental, anterior a los demás, es típicamente románico, con arcos de medio punto y basamento corrido. El nororiental no tiene basamento, siendo sus columnas de fustes cuádruples dispuestos en
forma de cruz, y sus arcos túmidos. El vértice sudeste posee columnas acanaladas de sección cuadrada y arcos túmidos que se cruzan entre sí. El otro ángulo, el suroeste, tiene columnas de doble
fuste circular y capiteles ornamentados, sobre los que apoyan los arcos apuntados que se cruzan de forma parecida a los del ángulo anterior, pero con mayor simplicidad. Se trata sin duda de uno de los espacios claustrales más excepcionales no ya de España, sino de todo
Occidente, pese a haber perdido la techumbre y presentarse en la actualidad como ruina (restaurada, no obstante).Gustavo Adolfo
Bécquer escribió uno de sus más conocidos relatos, la leyenda de El Monte de las Ánimas, basándose en los Caballeros o Templarios y los parajes de su alrededor. Fotos bajadas de Internet, si los autores no desean que estén en este espacio les ruego me lo hagan saber y serán retiradas de inmediato, gracias.



domingo, 15 de febrero de 2026

Broto

 

Broto es una localidad y municipio de España en la comarca de Sobrarbe, provincia de Huesca, comunidad autónoma de Aragón. La villa de Broto es
la cabecera natural del Valle de Broto, y tradicionalmente ha sido el lugar de reunión del Conzello de Broto, una institución del valle que antiguamente
hacía las veces de parlamento y diputación de todos los pueblos del mismo, donde se debían tomar todas las decisiones que implicasen a los vecinos de
éste; concesiones de explotaciones forestales y agropecuarias, regulaciones económicas y arrendamientos, facerías (especialmente importantes en este lugar
las que lo unían con el valle francés de Barèges), tribunal, etc. La institución todavía es funcional hoy en día, aunque en un grado mayor de como lo estaba
antiguamente, hoy en día es gobernada sobre todo por los núcleos de Broto y la vecina Torla-Ordesa. Sus funciones están hoy muy menguadas respecto al grado de
autonomía de que gozaba con los antiguos fueros, dado que contaba con auspicio de la Casa Real aragonesa, siendo por primera vez regulado su funcionamiento
en el siglo XIII. El Conzello efectuaba sus reuniones dentro del edificio de la cárcel, que además incluye dependencias que se utilizaron hasta el siglo XVIII como prisión,
y donde algunos de los reclusos realizaron grabados en las paredes, algunos de ellos con singular destreza, que se han convertido en uno más de los múltiples
atractivos de la villa, siendo visitables en fechas concretas. El núcleo de Broto se estructura en torno a la carretera nacional, llamada Avenida de Ordesa a su
paso por la villa, con todos los comercios abiertos a ella. La iglesia se encuentra en la parte más elevada del pueblo, al mismo lado de la carretera que la cárcel, aunque
esta segunda se encuentra más cerca del río. Por el lado sur de la carretera cabe buscar la Plaza de las Herrerías (también llamada "de la Santa Cruz" o "de los
Porches") que constituye una de las visiones más hermosas de la población. Los dos barrios que componen Broto están separados uno a cada orilla del Ara, con el
barrio de la Santa Cruz en el norte, y en el sur el llamado Barrio de los Porches. Es una costumbre muy arraigada en los pueblos del Alto Aragón considerar y
nombrar como barrios diferentes simples agrupaciones de casas que, como en este caso, están separadas únicamente por un curso de agua sobre el cual se levanta un

puente. Actualmente, puente románico sólo se conserva el que cruza por encima del río Sorrosal junto a la llamada Cascada del Sorrosal, un salto de agua que se precipita de una pared de roca hasta caer por debajo de la villa de Broto. Históricamente, la villa de Broto aparece en los documentos en el año 1076, aunque la primera referencia clara al

número de sus habitantes es de 1488, cuando se contaron 41 fuegos. La iglesia original, donde se llevaban a cabo los eventos religiosos, era del siglo xi, de estilo románico pirenaico, pero desde el siglo xvi los oficios religiosos se llevan a cabo en la más grande Iglesia de San Pedro. La
antigua iglesia románica se conoce hoy en día como La ermita de la Piedad. 
La iglesia actual se construyó en el siglo xvi (1578) y posee una forma característica, con
caracteres transicionales de los estilos
predominantes de la época, funde la arquitectura gótica aragonesa con el renacentismo. Es de dimensiones mucho mayores que la mayoría de iglesias de su valle, poderosa y de formas compactas,

tiene un campanario terminado en almenas y con abundantes aspilleras visibles por toda su fachada para su defensa. Es un ejemplo característico de iglesia fortificada altaragonesa. La portalada tiene cinco arquivoltas que, superpuestas, dejan las hojas de la puerta cubiertas de los
elementos. Actualmente, para impedir la entrada cuando el templo está cerrado, se han dispuesto unas rejas de hierro de forja, con motivos ornamentales. La portalada tiene también pequeñas figuras de santos esculpidas en la piedra, con una de ellas dónde se lee claramente "S. IOAN" (San Juan en lengua aragonesa

y según la grafía del siglo XVI) como nombre del santo que representa. También se lee en ella la fecha de construcción, que corresponde con el año 1578. Cerca de la villa de Broto se encuentran también las ermitas de San Blas (que en

tiempos tuvo un retablo antiquísimo, hoy en día expuesto en Zaragoza) y de San Clemente, ambas del siglo XVI. Fotos bajadas de Internet, si los autores no desean que estén en este espacio, les ruego me lo hagan saber y serán retiradas de inmediato. Gracias.








jueves, 29 de enero de 2026

Castillo de Cortegana

Cortegana se encuentra localizada cercana a la actual frontera con Portugal, en la llamada Banda gallega y que delimitada en la zona por el río Guadiana ha sido zona de disputa durante siglos. Por ello,
edificaciones como ésta tenían como misión proteger al Reino de Sevilla ante posibles invasiones desde el país vecino dadas las frecuentes disputas sobre las fronteras de ambos reinos. El castillo
fue probablemente construido hacia el siglo XII aunque no es hasta 1253 cuando aparecen los primeros datos fiables. Así ese año es entregado al Concejo de Sevilla por orden del Rey Alfonso X. Ya
en1293 el Rey Sancho IV El Bravo acomete ampliaciones de estas estructuras defensivas. En los siglos XIV y XV, con los cambios geopolíticos en la región, queda abandonado. Tras esa etapa, y ante
las guerras con Portugal del siglo XVI al tratarse de zona fronteriza, se convierte en fortaleza base permanentemente pertrechada. Por lo tanto, no fue asentamiento feudal, sino que está más en la línea de las
fortificaciones construidas en apoyo de la reconquista o para estabilizar las fronteras entre reinos peninsulares. 
Un terremoto en 1685 lo dañó seriamente aunque se aprovechó la circunstancia para
hacer años después una ambiciosa reconstrucción y la instalación de artillería en relación a la guerra de independencia portuguesa. El paso de los siglos y su abandono como plaza militar, a lo que se le
sumaron los daños registrados por el Terremoto de Lisboa de 1755, dejaron parte de la fortaleza en estado de semirruina. 
Construido sobre una pequeña loma, alrededor de sus más de cuarenta metros dispone de cinco torres, cuatro rectangulares y una más pequeña circular. No existe otra construcción junto a él más que la barbacana y sus torres (completando un recinto de más de trescientos metros), dos puertas y la pequeña Ermita de Nuestra Señora de la Piedad. El diseño del castillo es el común a las fortalezas defensivas de la época. Por ello se diseñó con una estructura laberíntica para permitir una mejor defensa y se instaló en su interior un aljibe para posibilitar la subsistencia de sus moradores en caso de asedio.
Su entrada está defendida con una buhedera y una torre tras la que se accede al patio de armas y a las dependencias formadas por cinco cámaras abovedadas. A través de escalera se accede a los adarves y al salón principal del castillo. Un último nivel completa la fortaleza con un espacio para la artillería y la torre del homenaje -ordenada construir en 1515 por Don Diego de Merlo- y diversas estructuras que ponen en contacto diferentes dependencias. 
En el siglo XX, con una mayor conciencia por recuperar el pasado, fue declarado Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. Además, en
1993 se le otorgó en la Junta de Andalucía un reconocimiento especial que se da los castillos de la Comunidad Autónoma. Estos procesos de recuperación culminaron en 2006 cuando su propietario, el Ayuntamiento de Sevilla devolvió su gestión al de Cortegana. En los últimos años se ha convertido en un enclave turístico. Durante el mes de agosto, se celebra dentro de éste y en toda la localidad las ya famosas Jornadas Medievales. El castillo en si hace también las veces de museo a lo largo del año. Fotos bajadas de Internet, si los autores no desean que esté en este espacio, les ruego me lo hagan saber y seran retiradas de inmediato. Gracias. Esta entrada va especialmente dedicada a J.R. Infante que en su momento me la sugirió.