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viernes, 15 de mayo de 2026

Casa Botines

 

La Casa Botines o Casa Fernández y Andrés es un edificio de estilo modernista situado en la ciudad española de León, capital de la provincia homónima.

Originalmente era un almacén comercial y residencia particular. Construido y diseñado por el arquitecto Antoni Gaudí entre 1891 y 1892, es una de sus tres
obras fuera de Cataluña, junto al Palacio Episcopal de Astorga —también en la provincia de León— y El Capricho de Comillas, en Cantabria El proyecto de
Gaudí fue un edificio a cuatro vientos de estilo neogótico, resuelto con su inconfundible sello modernista. El edificio sirvió para albergar en sus plantas bajas
(semisótano y bajos) los despachos y almacenes del negocio de tejidos, y disponía al mismo tiempo de viviendas en las plantas superiores: en la primera los
dos pisos de los propietarios y en las dos superiores pisos de alquiler (cuatro por piso); por último, se ubica un desván —donde estaba la vivienda del conserje—,
con cubierta a cuatro vertientes. Se trata de una doble cubierta, ya que su altura equivale a dos plantas, pensada como aislamiento del edificio y, al mismo tiempo,
gracias a sus lucernarios, como entrada de aire y luz en el interior. La planta del edificio es trapezoidal, debido a la forma del solar. Tiene cuatro fachadas: norte, de
35,5 m; sur, de 28,5 m; este, de 25 m; y oeste, de 20 m. Cada acceso tenía una finalidad: la puerta principal, en la plaza de San Marcelo, daba a la tienda y las
oficinas; la posterior al almacén; y las laterales a los pisos. La construcción se realizó con muros de sólida cantería caliza, dispuesta en forma de
almohadillado. La talla basta de la piedra da al edificio un aspecto de rusticidad, lo que acentúa su apariencia historicista. El edificio está flanqueado por cuatro torres
cilíndricas sobre ménsulas, rematadas con chapiteles de forma cónica hechos de pizarra, que culminan en una veleta —la más alta con forma de cruz de Malta—. El
techo es también de pizarra. La casa está rodeada de un foso con reja de forja, con un entramado de espirales dispuestas en forma de losange. Las ventanas son de
guillotina, con voladizos inclinados para retener la nieve, muy frecuente en el invierno leonés. Todos los ventanales son lobulados, excepto los de la crestería y los
torreones superiores. Gaudí realizó el foso en unas zanjas corridas rellenas de mampostería hormigonada, como era costumbre en Cataluña, por lo que recibió
la crítica de varios ingenieros que alegaban que ese sistema no era válido para ese terreno, por lo que la cimentación corría grave peligro. Fue por estas críticas
por las que expresó su famoso comentario de enmarcar los informes técnicos recibidos. La fachada es de estilo gótico, ya que Gaudí procuró que se adaptase a
su entorno, especialmente a la catedral y al palacio de los Guzmanes. Así, diseñó las puertas y ventanas con arcos lobulados, y acentuó la horizontalidad de la fachada
con cornisas bien marcadas. La puerta principal es de hierro forjado, con un dovelaje heptalobulado, donde destaca la figura de un león, como homenaje a la
ciudad. Antiguamente tenía la inscripción Fernández y Andrés en el tímpano, que desapareció tras ser adquirida por Caja León. Sobre esta puerta se encuentra una
escultura de San Jorge y el dragón, diseñada en Barcelona por Llorenç Matamala y ejecutada in situ por el picapedrero Antonio Cantó, de 2,9 m de
altura y realizada con piedra de Gerona. El modelo para el santo fue el propio Matamala y para el dragón una de las gárgolas del ábside de la Sagrada Familia.
Encima de esta estatua hay un reloj. Del resto de portales, cabe destacar en los dos laterales unos remates de hierro forjado con las iniciales del propietario y
del fundador de la empresa, M-A (Mariano Andrés) y J-H (Joan Homs). En 1953, durante unas obras en las que se pretendía sustituir la estatua de San Jorge
por una de la Virgen del Camino, patrona del Reino de León, se encontró detrás de la estatua un tubo de plomo que contenía una serie de documentos relativos a la
obra, como los planos del edificio firmados por Gaudí, el contrato de propiedad del solar, el acta de conclusión de las obras y unos periódicos locales. La estatua
original fue sustituida en 1956 por una réplica tallada por Andrés Seoane sobre un vaciado de Rafael García Morales. El interior del edificio presenta un original
concepto técnico ajeno a cualquier sistema de la época, ya que Gaudí ensayó unas técnicas innovadoras que aplicaría posteriormente en su obra. En la planta
baja y en el semisótano desarrolló una planta libre, al sustituir los tradicionales muros de carga por un conjunto de 28 pilares de fundición de 20 cm de diámetro,
que hacen de estos dos niveles unos espacios diáfanos con los que consigue la máxima utilidad espacial, al tiempo que consigue una mejor iluminación natural y
renovación del aire. Todo ello le permitiría aplicar la misma fórmula en la casa Milà, aunque esta vez con pilares de piedra. Para una mayor racionalidad en el uso del
espacio, Gaudí dividió las plantas interiores en 96 módulos (12 en las fachadas largas y 8 en las cortas), con lo que creó una retícula que le permitía
alinear las paredes, colocar los pilares y situar los huecos de escalera y los patios de luces. Fotos bajadas de Internet, si los autores no desean que estén en este espacio, ruego me lo hagan saber y seran retiradas de inmediato. Gracias.

jueves, 30 de abril de 2026

Medina-Sidonia

 

Sidonia también Medinasidonia Medina-Sidonia, es un municipio y una ciudad española de la provincia de Cádiz, en la

comunidad autónoma de Andalucía. Pertenece a la comarca de La Janda, de la que es su capital. La denominación
actual, Medina Sidonia o Medinasidonia, se compone de dos palabras: Medina, del árabe
al-madīna, que significa ‘la
ciudad’, y Sidonia, del nombre propio Sidón; literalmente, «la ciudad de Sidón».

La montaña sobre la que se ubica

se llama el cerro del Castillo, la cual constituye la mayor elevación de todo el tercio occidental de la provincia, desde las últimas
estribaciones de la Sierra de Cádiz hasta la línea costera atlántica, lo que le permite ser divisada desde una parte
importante de la provincia, ofreciendo, a la vez, la extraordinaria panorámica de la superficie provincial.
Medinasidonia se orienta hacia la bahía de Cádiz, motivo por el cual se la conoce también como «el balcón de la Bahía». Una pequeña
parte del término municipal asidonense pertenece al parque natural de Los Alcornocales, una de las áreas más preciadas en
cuanto a riqueza natural y paisajística se refiere de toda Andalucía. El término acoge
además gran parte del recorrido del corredor verde de las dos Bahías, que es una vía verde que
une la bahía de Cádiz y la bahía de Algeciras. Los primeros asentamientos poblacionales en
la zona de los cuales tenemos indicios, datan del Bronce Final atlántico. Se ha encontrado en el
cerro de las Madres una gran cantidad de fragmentos de materiales cerámicos realizados a
mano y algunos útiles líticos. Parece ser que estos habitantes estaban en relación con la cultura
tartésica. Aunque tradicionalmente se tiene la creencia de la llegada de colonos fenicios procedentes de Sidón,
que fundaron un municipio con el mismo nombre que el de su ciudad de procedencia sobre la base de la ocupación indígena
anterior, no hay argumentos históricos sólidos para ello. Es solo una hipótesis,  basada en la semejanza del topónimo con la
denominación de Sidón. En el siglo III a. C. los romanos ocuparon todo el territorio peninsular, anteriormente en
manos de los cartagineses. En torno al siglo I se construyó un nuevo núcleo urbano que ocupó todo el espacio de lo que hoy es el
conjunto histórico. Por concesión del césar Augusto, la ciudad promocionó su anterior estatus
municipal y se convirtió en colonia con derecho romano (en latín, civitas optimo iure). Era conocida
por el nombre de Asido (heredera de nombre turdetano), Caesarina, o, de forma completa, como Asido Caesarina Augusta. Estaba
situada en la provincia ulterior de Bética y pertenecía al convento jurídico Hispalensis, con capital
en Hispalis. En la Hispania

visigoda fue capital de provincia y también sede episcopal de la Iglesia católica, entonces conocida como Asidona, sufragánea de la archidiócesis de Sevilla que comprendía la antigua provincia romana de Bética en la diócesis de Hispania.



En el año 712 la ciudad fue conquistada por Musa ibn Nusair, general del Califato omeya, a comienzos de la conquista


musulmana de la península ibérica. Fue capital de la Cora musulmana denominada la cora de Sidonia hasta el saqueo normando de la ciudad. Alfonso X el Sabio conquistó la ciudad el 22 de septiembre de 1264, pasando a ocupar la línea fronteriza contra el Reino nazarí de Granada, motivo

por el cual aparece en algún documento medieval con la denominación de la Frontera.

Durante la Reconquista fue sede de varias órdenes militares. Entre ellas destacan la Orden de


Santiago y la Orden de Santa María. En 1440 entró a formar parte del señorío de los duques de Medina Sidonia. Fotos bajadas de Internet, si los autores no desean que estén en este espacio les ruego me lo hagan saber y serán retiradas de inmediato. Gracias.