Arcos de la Frontera es una ciudad y municipio español de la provincia de Cádiz, en Andalucía. Se trata del municipio más poblado y extenso de la comarca de Sierra de Cádiz. Constituye un importante destino turístico y tiene una posición estratégica entre la campiña jerezana y la serranía. Como la mayoría de las poblaciones de esta provincia, su ubicación ha estado ocupada por el ser humano desde tiempos prehistóricos. Arcos, por su propio enclave geográfico, ha constituido en todos los tiempos un lugar estratégico. Prueba de ello es la cueva del Higueral de Valleja, donde se han encontrado enterramientos prehistóricos. El nombre de Arx-Arcis (fortaleza en altura) proviene de su fundación romana, época en la que aparece como asentamiento "coloniae Arcensium". Como parte del asentamiento romano existe la villa de Santiscal. Durante el periodo musulmán, su denominación fue Arkos, emergiendo como una ciudad próspera y floreciente. En la época del Emirato dependiente de Damasco (711-757) perteneció a la "Cora" de Sidonia. En el 1012, después de la caída del Califato de Córdoba, se proclamó la Taifa de Arcos, un pequeño reino bajo el dominio de Ben Jazrum, de origen bereber. En estos años el recinto de la villa se amuralló. Aunque no hay certeza de que se colmataran con edificaciones todos sus terrenos, se ha mantenido la compleja trama de manzanas, de esta época provienen el
trazado de sus calles, el alcázar militar, la muralla, los molinos, etc. En 1069 Al-Mutadid, rey la taifa sevillana, conquistó la taifa de Arcos y la integró dentro de la de Sevilla. En 1253, tras la rendición de Jerez a Alfonso X, el infante Enrique sometió Arcos para la corona de Castilla mediante un tratado que autorizaba la permanencia de todos los moros que quisieran quedarse en la población. El rey Fernando III, como recompensa por su actuación en la conquista de Sevilla le había otorgado los señoríos de Arcos, Lebrija, Morón de la Frontera y Medina Sidonia, cuando estas plazas aún no habían sido arrebatadas a los musulmanes. El rey Alfonso X no respetó estos legados y Enrique terminó marchando de Castilla. En octubre de 1264, el rey Alfonso X, en el ámbito de revuelta mudéjar retomó la ciudad. Desde entonces Arcos asumió el papel de frontera castellano-nazarí. Hasta la definitiva caída del reino de Granada, Arcos formó parte de la segunda línea del
entramado defensivo en la frontera de Granada. Durante el último cuarto del siglo XIII, la zona sufrió las expediciones de los benimerines y constituía punto obligado de paso de los ejércitos norteafricanos hacia el interior de Andalucía, lo que provocaba un
grave déficit de población y obligó a la corona a promocionar el poblamiento de sus principales núcleos como era Arcos. Así en 1300 recibió el rango de concejo. En 1508 el rey puso la ciudad en manos de su privado Ruy López Dávalos, para
otorgarla a los Ponce de León en 1540, duques de Arcos, hasta bien entrado el siglo XVIII, alcanzando su cenit entre los siglo xvi y siglo xvii. En el siglo xvi se fundaron los hospicios de los Franciscanos Descalzos y otro próximo a la iglesia de San Pedro. El Ayuntamiento fue trasladado
a la plaza del Castillo y la cárcel a una casa donde se construirá más tarde el convento de Mercedarias Descalzas. En la plaza del Castillo se situaron la alhóndiga y a su espalda la casa matadero. A partir del siglo XVI se inició la construcción del
convento de San Francisco (1510), el de religiosas de San Juan de Letrán (1539), el Hospital de San Roque y el de San Pedro. Igualmente se inició la construcción de un nuevo matadero fuera de la Puerta de Jerez. Durante el siglo XVIII se produce una expansión
urbana que supera la extensión de sus murallas árabes. En 1706, Felipe V le concedió el título de noble y fidelísima por su demostrada fidelidad a la causa en la guerra de sucesión. El terremoto de Lisboa de 1755, cambió su fisonomía, afectando a las iglesias de
Santa María, San Pedro y San Agustín, hundiéndose el muro norte del Castillo, que al caer al foso y enterrarlo, dio origen a la calle Nueva. Fotos bajadas de Internet, si los autores no desean que estén en este espacio, ruego me lo hagan saber y serán retiradas de inmediato. Gracias.
entramado defensivo en la frontera de Granada. Durante el último cuarto del siglo XIII, la zona sufrió las expediciones de los benimerines y constituía punto obligado de paso de los ejércitos norteafricanos hacia el interior de Andalucía, lo que provocaba un
grave déficit de población y obligó a la corona a promocionar el poblamiento de sus principales núcleos como era Arcos. Así en 1300 recibió el rango de concejo. En 1508 el rey puso la ciudad en manos de su privado Ruy López Dávalos, para
otorgarla a los Ponce de León en 1540, duques de Arcos, hasta bien entrado el siglo XVIII, alcanzando su cenit entre los siglo xvi y siglo xvii. En el siglo xvi se fundaron los hospicios de los Franciscanos Descalzos y otro próximo a la iglesia de San Pedro. El Ayuntamiento fue trasladado
a la plaza del Castillo y la cárcel a una casa donde se construirá más tarde el convento de Mercedarias Descalzas. En la plaza del Castillo se situaron la alhóndiga y a su espalda la casa matadero. A partir del siglo XVI se inició la construcción del
convento de San Francisco (1510), el de religiosas de San Juan de Letrán (1539), el Hospital de San Roque y el de San Pedro. Igualmente se inició la construcción de un nuevo matadero fuera de la Puerta de Jerez. Durante el siglo XVIII se produce una expansión
urbana que supera la extensión de sus murallas árabes. En 1706, Felipe V le concedió el título de noble y fidelísima por su demostrada fidelidad a la causa en la guerra de sucesión. El terremoto de Lisboa de 1755, cambió su fisonomía, afectando a las iglesias de
Santa María, San Pedro y San Agustín, hundiéndose el muro norte del Castillo, que al caer al foso y enterrarlo, dio origen a la calle Nueva. Fotos bajadas de Internet, si los autores no desean que estén en este espacio, ruego me lo hagan saber y serán retiradas de inmediato. Gracias.























Boa noite minha querida amiga Conchi. As fotos ficaram maravilhosas e obrigado pela excelente aula de história. Uma excelente noite de sábado e um grande abraço do seu amigo carioca, para todos os seus familiares na Espanha.
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