Torla-Ordesa (Torla hasta noviembre de 2014) es una localidad y municipio español en el Sobrarbe, provincia de Huesca, Aragón. Se sitúa al norte de su provincia y
al noroeste de su comarca, y fronterizo con Francia, aunque sin conexión por carretera con ella. Es puerta de acceso al valle de Ordesa perteneciente al Parque nacional de Ordesa y Monte Perdido, así como al valle de Broto. Se encuentra a 100 km de Huesca capital, y el acceso por carretera solo puede realizarse por la N-260 desde Broto o desde Biescas a través del puerto de Cotefablo (1423 m). Además del núcleo de Torla, el municipio lo conforman también las poblaciones de Fragén, Linás de Broto y Víu de Linás. Parte de su término municipal está ocupado por el Monumento natural de los Glaciares Pirenaicos. Torla se encuentraen el valle glaciar del río Ara, después de la confluencia de los valles de Bujaruelo (donde nace el río Ara) y el Ordesa (río Arazas), suponiéndose que la lengua glaciar llegaba hasta Asín de Broto, con más de 30 km en total. El Ara pasa por ser el único río de cierta importancia de España que no está represado por la mano
humana en todo el curso de 70 km hasta su confluencia con el río Cinca en Aínsa. Su nombre se atribuye a una derivación de "Torre", en referencia a la torre defensiva que existió para defensa del valle frente a las incursiones desde territorio francés desde la época de Juan II de Aragón (siglo xv). Esta fortaleza se supone construida
donde hoy se encuentra la hermosa iglesia románica, sobre una gran roca que domina el valle y que la carretera actual atraviesa en túnel justo por debajo de la iglesia. Su primera mención escrita data del año 1076 si bien se da por seguro que
debió existir una población previa incluso en época tardorromana. La historia de Torla ha quedado profundamente marcada por su condición fronteriza, bien como cañada de paso para ganaderías (citadas ya por Alfonso X el Sabio en el siglo XIII), como frontera (considerada como tal desde 1443) o durante los numerosos
conflictos que enfrentaron Torla y el Valle de Broto al que pertenecía, con el valle vecino de Baregés, perteneciente este al condado del Bigorre. A comienzos del verano de 1319 sufrió un terrible saqueo por parte de los invasores galos lo que la llevó a mejorar notablemente sus fortificaciones, época en la que seguramente se levantaría los restos de la torre que conforman hoy la denominada "Cripta de San Jorge", entre
las ruinas del castillo. Razzias, saqueos y enfrentamientos los hubo durante todo el siglo xv pero sería a raíz del segundo y más serio saqueo de la villa en 1512, cuando los torlenses pidieron ayuda para levantar el castillo y las defensas cuyos
restos hoy podemos disfrutar paseando por sus medievales calles. Por cierto que mientras los franceses se retiraban de vuelta a la frontera, los de Torla se ganaron justa fama de bravos y posiblemente el título de villa. Las fortificaciones fueron levantadas a lo largo del siglo XVI, seguramente entre 1525 y 1550. Si bien Torla estuvo completamente amurallada, hoy solo conserva parte de su castillo (Museo Etnológico), la torre de Casa Mesonero donde tuvo que estar la denominada Puerta de Francia y restos de torres y puertas en Casa Ballarín y Casa Ruba. Conservó hasta 1925 otra torre de grandes dimensiones en el denominado Barrio de Santa Lucía hoy ya perdido. El siglo XVII sin embargo fue de gran esplendor económico para la villa, época en la que una débil pero larga paz con Baregés unido al comercio y contrabando, terminaron por enriquecer a los grandes apellidos del lugar y levantar muchas de las hermosas casonas que aún hoy se conservan. Fotos bajadas de Internet, si los autores no desean que estén en este espacio, les ruego me lo hagan saber y serán retiradas de inmediato. Gracias.




















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