El Palacio Episcopal de Astorga es un edificio neogótico situado en la ciudad española de Astorga (León). Fue proyectado por el arquitecto modernista
Antoni Gaudí y es una de sus pocas obras realizadas fuera de Cataluña, junto a El Capricho de Comillas, en Cantabria, y la Casa Botines de León. Su construcción se
llevó a cabo entre 1889 y 1915. Esta obra pertenece al período neogótico de Gaudí (1888-1898).En sus obras elimina la necesidad de contrafuertes mediante el
empleo de superficies regladas y suprime cresterías y calados excesivos. Ya que la ciudad no disponía de un arquitecto diocesano, el obispo Joan Baptista Grau i
Vallespinós decidió encargar la construcción del nuevo palacio episcopal a su amigo Gaudí. Cuando Gaudí recibió el encargo de construir el palacio episcopal
estaba ocupado en diversos proyectos como el palacio Güell, los pabellones Güell, el colegio de las Teresianas y la Sagrada Familia, por lo que no podía
desplazarse a Astorga para estudiar el terreno y el entorno del nuevo edificio. Para no retrasar el proyecto le pidió al obispo que le enviase fotografías, dibujos y
demás información del lugar, que le permitiese comenzar a proyectar el palacio de manera que armonizase con las edificaciones de su entorno. Una vez hubo
estudiado todo el material recibido, Gaudí preparó los planos del proyecto y los envió a Astorga. Grau se sintió satisfecho e inició los trámites para obtener los
permisos administrativos ya que al ser un edificio público debía tener el visto bueno de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Gaudí hizo una visita a
Astorga y, después de visitar el terreno, hizo algunos pequeños cambios a los planos. Gaudí visitó las obras dos veces en 1890, tres en 1892 y cuatro en 1893. El 24
de junio de 1889, onomástica del obispo, se puso la primera piedra. Gaudí decidió emplear en la obra obreros y albañiles catalanes que ya habían trabajado para él
a fin de que durante sus ausencias la obra continuase de forma precisa según sus ideas. El Palacio Episcopal de Astorga es un edificio que tiene un aire medieval, ya
que Gaudí lo proyectó en estilo neogótico. Concibió el palacio como un castillo en el exterior y una iglesia en el interior. La piedra utilizada para su construcción —
granito gris del Bierzo— es respetuosa con el entorno, en especial con la catedral que se encuentra en la inmediata vecindad, así como también con la
naturaleza, que en la Astorga de finales del siglo XIX estaba más presente que en la actualidad. No obstante, el edificio también incorporaba algunos de los
elementos que caracterizarían a Gaudí en sus futuras obras como los arcos de la entrada principal y el volumen situado encima de ella, o las grandes chimeneas
que de forma ostensible se integran en las fachadas laterales. El palacio tiene planta de cruz griega, sobre la que se superpone una planta cuadrada, con cuatro torres
cilíndricas en las esquinas, y rodeado por un foso. En las torres se encuentra el escudo del obispo Grau, con la leyenda Pax Christi in cordibus vestris y la letra
griega tau, por Tarragona. En dos de los
laterales presenta unos cuerpos sobresalientes de planta rectangular, mientras que en los otros dos se encuentran la torre de entrada y la capilla:
la primera es de base cuadrada y cuenta con un porche de acceso al palacio; la segunda es también rectangular y está rematada con un ábside y tres absidiolos.
A la fachada principal se accede por una escalinata circular situada en un puente sobre el foso. El pórtico de entrada tiene tres grandes arcos abocinados, hechos
con sillares separados entre sí por contrafuertes inclinados, con largas dovelas que recuerdan las masías catalanas del siglo xv. En su interior se
halla una bóveda sujeta por arcos apuntados sobre pechinas. En el segundo y tercer piso de la fachada abundan los vanos, decorados con vidrieras, y remata
esta fachada el escudo del obispo Alcolea, realizado en granito. La estructura del edificio se sustenta en pilares con capiteles decorados y en bóvedas de crucería sobre arcos ojivales de cerámica
vidriada. Se remata con un almenado de estilo mudéjar. En el jardín del palacio se hallan tres esculturas de ángeles pensadas inicialmente para la cubierta del edificio, pero se colocaron finalmente como esculturas exentas. Fueron elaboradas en 1913 por la Real Compañía Asturiana de Minas según un diseño original de Gaudí y se trasladaron a su ubicación actual en 1963, dos frente a la
puerta principal y otra en el lado opuesto, sobre unos pedestales. Están realizados en zinc; uno de los ángeles sostiene una cruz procesional, otro un báculo y el tercero una mitra episcopal. En el interior hay cuatro niveles: un semisótano, la planta baja —para dependencias
administrativas—, el piso principal —con la estancia del obispo, el salón del trono y la capilla—, y el desván. Destaca la riqueza ornamental conseguida con diversos materiales (granito, ladrillo, yeso, mosaico, cerámica, esgrafiados, vidrieras), así como la fluidez espacial y la luminosidad que el arquitecto
logró conferir al palacio. Un buen ejemplo de esta riqueza decorativa es la variedad de capiteles que Gaudí diseñó para las diversas columnas del conjunto palaciego, en el que se combinan diversos estilos, desde el gótico y el mudéjar hasta los motivos naturalistas
tan del gusto del arquitecto, pasando por unos capiteles de ábacos estrellados inspirados en la Sainte-Chapelle de París.
El sótano es austero, con una atmósfera de castillo medieval más patente que en el resto del edificio. Este vestíbulo
está decorado con catorce pinturas de Modesto Sánchez Cadenas. El salón central está sostenido por seis columnas monolíticas de granito con capiteles de estilo mudéjar. Tanto el vestíbulo como el salón están decorados con piezas de cerámica de Jiménez de Jamuz y escudos heráldicos de obispos y marqueses de Astorga. En el despacho destacan sus vidrieras de rico colorido con representación de escudos heráldicos yunas columnas con mocárabes de estilo
nazarí. Además de otras dos habitaciones, cierra el conjunto de la planta noble la capilla, que es una estancia sin columnas con acceso en forma de dos arcos apuntados; en la paredes hay frescos de Fernando de Villodas, con diversos temas bíblicos. Fotos bajadas de Internet, si los autores no desean que estén en este espacio les ruego me lo hagan saber y serán retiradas de inmediato. Gracias.
























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