- esa muerte lenta de cuando el amor termina –,
he vuelto a conversarle de cuánto te adoraba,
de cuan doloroso es no poder volver a verte.
De aquél muchachito al que los sueños sobraban,
amante de la espera que bellamente germina en tu cuerpo,
del metro y pico que te alzas sobre el nivel del mar,
del erotismo de los silencios que antes llegaron a unirnos.
De aquél que en secreto vuelve a la noche en que el mar no tuvo sueño,
que se sumerge en el espejo de pared donde antes te encontraba,
que camina en su voz las calles donde solía tomar tu mano,
que intenta encontrar tu sonrisa en la esquina que casi olvidaba.
Del fuego aquel consumido en la nada,
de la pasión efervescente que heló la distancia,
del tiempo que en sus círculos cada tanto le aviva de nuevo,
del beso que en verso quedó aguardando la soledad y el olvido.
También de tu nombre deletreado en las noches calmadas,
en los atardeceres de lluvia, lentos y a veces infernales,
en ciudades distintas, impensadas, sombrías y distantes,
en las paredes que guardan el secreto de sus letras amadas.
También de los ojos donde mis ojos se miraron,
del sonido de tus pasos que hoy sigo a lo lejos,
de volver a sentirte y la imposibilidad de hacerlo,
de la mesa aquella en la que los deseos quedaron.
También del temor de volver a verte sin poder alcanzarte,
del deseo que reconstruye tu silueta y anhela estrecharla,
de la caricia suspendida en el vasto silencio de la distancia,
del secreto límpido que nos encuentra en el susurro de la noche.
A veces, tomando un café, le converso a la muerte,
de ti, de mí, lo que somos, pudimos ser y no fuimos.
A esa lenta de cuando el amor acaba… esa lenta muerte,
le hablo de la luna donde, como besos, me miran tus ojos.
Autor
Luis Carlos Ramírez Lascarro
Foto y poema bajadas de Internet, si los autores no desea que estén en este espacio, les ruego me lo hagan saber y serán retiradas de inmediato. Gracias.


A veces, leyendo versos como estos, uno siente que el café se enfría entre los dedos mientras la memoria se calienta por dentro. Qué manera tan delicada de nombrar la ausencia, de convertir la pérdida en un diálogo íntimo con la muerte lenta del amor. Hay imágenes que se quedan respirando en la mesa: la sonrisa buscada en una esquina olvidada, el fuego que aún aviva el tiempo, la caricia suspendida en la distancia.
ResponderEliminarUn poema que no solo recuerda: acompaña.
El desamor es más romántico que el mismo amor.
ResponderEliminarSAludos.
Un proceso en que dialogar con la muerte casi es más placentero que afrontar la verdad que duele.
ResponderEliminarBesos.
Pues a mi me ha encantado.
ResponderEliminarNo creo que les moleste a los autores que lo hayas puesto.
Un saludo.
El desamor que también forma parte de la vida y del amor, Conchi
ResponderEliminarBesicos muchos.
ResponderEliminarThe author described it wonderfully. I really felt along with him while reading.
Best regards
Boa noite minha querida amiga Conchi. Parabéns pelo seu texto interessante. Aproveito para desejar uma excelente noite de domingo, um bom início de semana e grande abraço do seu amigo brasileiro.
ResponderEliminarCuando el amor termina siempre suele quedar el recuerdo y algún rescoldo del fuego que en su día hubo.
ResponderEliminarAmiga, es este un poema de gran fuerza, potente, que mira de frente a la vida. Entreveo una íntima conversación entre la conciencia de la muerte y el amor perdido. Lo más valioso es que no hay aquí solamente dolor, sino también el mantener vivo lo vivido, de eso se alimenta el humano, de lo mejor que pasó. Saludos.
ResponderEliminarEs un bello poema. Te mando un beso.
ResponderEliminarEl amor puede terminar, nos suele quedar su recuerdo, forma parte de nuestras vidas, la esperanza de un mañana con otro nuevo se tiene, y si no es así tiraremos de los recuerdos para "saorearlos" otra vez.
ResponderEliminarPrecioso pòema, Conchi.
Un beso.
Un hermoso poema de un autor que no conocía, gracias Conchi por traerlo, un abrazo!
ResponderEliminarQué bonito, Conchi.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte.
También tienes abierta una ventana a mi espacio.
Espero que tengas un buen día
Bonito poema, la melancolía y las situaciones adversas generan ese estado tan bien descrito.
ResponderEliminarFeliz semana.
Un Abrazo
Un bonito canto a aquel recuerdo de un amor que no pudo ser mientras se toma un café, entiendo en solitario.
ResponderEliminarSaludos.
Lindo poema.
ResponderEliminarUn poema tan lleno de sentimiento.
ResponderEliminarTremendo, hermoso.
Abrazos Conchi, buena semana 🍀
Que buena poesía, no conocia a este poeta, gracias por traerlo a tu blog y darlo a conocer.
ResponderEliminarUn abrazo.
El desamor se siente como un clima que no termina de pasar, una mezcla entre nostalgia y el vacío de lo que ya no está. Es un proceso profundamente personal, pero hay formas de transitarlo con un poco más de calma.
ResponderEliminarBello poema.
Saludos
Bonitas letras al desamor.
ResponderEliminarSaludos.
Muy buena selección la que ha hecho, con este bonito poema sobre un amor anhelado.
ResponderEliminarUn abrazo, amiga Conchi.
Muy hermoso y certero poema, donde cada verso es una reflexión donde pararnos a sentir.
ResponderEliminarGracias Conchi!
Un abrazo
Hermosos versos que describen ese que amor que nunca llega y sueñas con la felicidad que te pudiera aportar.
ResponderEliminarUn abrazo Conchi
Puri
Precioso poema, todos tenemos sentimientos que anhelamos con pasión.
ResponderEliminarMe encanta el café.
Un saludo.
Há momentos de nostalgia que são belos momentos de amor!
ResponderEliminarEste teu poema tem uma força que arrebata e toca profundamente a alma Conchi.
Nos momentos de silêncio e solidão, tudo que sentimos é muito mais intenso...
Um forte abraço!
¡Qué bonito! gracias por traerlo. Un beso
ResponderEliminarUn bonito poema para compartir, me encanto leerlo. Un beso y feliz finde
ResponderEliminarEs precioso el poema, me ha encantado Conchi. Muchos besos.
ResponderEliminarO amor não tem prazo de validade. Não sabemos quando termina, mas sabemos que pode não ser eterno.
ResponderEliminarBom fim de semana.
Abraço de amizade.
Juvenal Nunes
¡Hola, Conchi, feliz día de la Poesía!
ResponderEliminarUna cadena de palabras que cantan al amor, a la nostalgia, a lo fantástico que fue … Cuando el pasado nos ofreció felicidad, los recuerdos alimentan la ausencia.
Feliz finde. Bstes.
Está bien mientras tomamos un café, hacer esas reflexiones.
ResponderEliminarBuen domingo.
Un abrazo.
Así es. El desamor es una muerte que siempre deja la puerta abierta a hablar y escribir desde el corazón.
ResponderEliminarAbrazo, Conchi.
Hola Conchi. Estoy leyendo tu poema otra vez. Es precioso!
ResponderEliminarTambién te deseo una semana perfecta y muy feliz!
Gracias por tus amables y cariñosas palabras.
Un fuerte abrazo!
Estupendo poema, muy sentido.
ResponderEliminarAbrazos!
Bonito y emotivo poema
ResponderEliminarUn abrazo
En ocasiones uno se identifica.
ResponderEliminarGracias
Es un buen poemas, el desamor no debe ser plato de buen gusto, pero pienso que no es la muerte, amor, con amor se cura... Un placer pasar por esta tu casa.
ResponderEliminarUn abrazo largo colmado de gratitud por todo lo que compartes, y por tu apreciada huella.
Feliz primavera.
Un excelente poema,gracias,abrazos.
ResponderEliminar¡Hola, Conchi!
ResponderEliminarLindo poema, gracias por compartirlo con todos nosotros, me ha encantado ;)
Un abrazo.
Jo, qué bonito, Conchi.
ResponderEliminarUn beso grande.
Lovely work.
ResponderEliminarrsrue.blogspot.com
Tremendo y profundo poema, donde el autor va recordando en perspectiva los momentos vividos. Ese amor que aún perdura en el tiempo y el recuerdo lo va renovando, pero la realidad es otra muy distinta...Podría decir que la sincronía existe y a veces los pensamientos llegan muy lejos, hasta el ser querido, que manda de regreso sus propios sentimientos...El amor es un misterio, que se queda dormido y después del tiempo vuelve a desperdar...Mi felicitación al autor.
ResponderEliminarMi abrazo entraña, Conchi.
Un poema absolutamente fantástico
ResponderEliminarPaz
Isaac